"El amor sea el móvil de tu actuar”

Formar jovenes con una sólida preparación académica y valórica, mediante una educación humanista y cristiana, inspirada en el legado de madre paulina de "servir a los demás" y basada en un proceso de enseñanza y de aprendizaje que promueva el desarrollo...


Los Colegios de la Congregación de las Hermanas de la Caridad Cristiana, Hijas de la Bienaventurada Virgen María de la Inmaculada Concepción, como instituciones educativas, deben hoy abrir su horizonte formativo a los signos de los tiempos, asumiendo con vigor y fuerza renovada la responsabilidad de formar jóvenes de cara al siglo XXI, teniendo siempre como pilar fundamental una educación humanista y evangelizadora, impregnada del pensamiento pedagógico y del impulso evangelizador de Madre Paulina; de los principios y orientaciones de la Educación Católica y de las exigencias e innovaciones que sustentan las actuales directrices de la educación chilena. En las huellas de Madre Paulina, fieles y coherentes a los principios en que se fundamenta la Congregación: El amor a Dios, la devoción a María Inmaculada y el servicio al prójimo, creemos que "el amor a los niños es la mejor pedagogía".

De ahí que sea hoy nuestra misión, acoger a los niños y jóvenes, para entregarles las herramientas que les ayuden a labrar su propio proyecto de vida, facilitándoles, en cada uno de nuestros colegios, el "aprender a aprender" que les conduzca al "saber", "saber hacer" y a "ser"; ser personas académicamente preparadas, y por sobre todo impregnadas de valores y actitudes que les permitan servir a la sociedad, a su país y a la Iglesia. Frente a este desafío, se ha gestionado a través de una acción participativa y colectiva, la revisión y reformulación del Marco Teórico Doctrinal del Proyecto Educativo Institucional, proceso que ha permitido redefinir y delinear los tres grandes ejes de la acción de una comunidad educativa:

el tipo de Persona que queremos lograr, el tipo de Educación que debemos utilizar y el tipo de Comunidad Educativa que queremos conformar. Estos ejes de acción involucran la participación conjunta y el compromiso de todos los componentes en cada Comunidad Educativa; sólo así y en total comunión de acción y de espíritu, aspiramos mantener el compromiso de hacer de nuestros colegios, una experiencia de fe y cultura, llevando a los niños y jóvenes de hoy, el mensaje de Jesús, con el testimonio de vida, de alegría y de seguridad que infunden la fe, la esperanza y el amor


"Cada Congregación tiene su carácter propio: sea el nuestro el de un
servicio alegre y vigoroso, fruto del trato íntimo con Jesús en el
santísimo Sacramento del Altar"

Paulina von Mallinckrodt